Ochentero y apto para eliminar toxinas en las pistas de baile. Así es 'Confessions on a dance floor', nuevo trabajo de Madonna. En él homenajea a grupos como Abba y revitaliza los 80, época en la que comenzó a ser un icono. Ahora actualiza esa década siendo la estrella femenina más importante de la música. Déjese llevar ya con cinco temas del disco que sale a la venta este martes.
Tras lanzar una metafórica granada a Bush y hacer suya la iconografía del Che Guevara - hace dos años en 'American Life'- regresa luciendo ‘body’ y mallas con un solo propósito: "Quiero que la gente salte de sus asientos y lo pase bien". La ambición rubia (pelirroja en las fotos promocionales) se corona de nuevo como dueña y señora de las discotecas.
'Confessions on a dance floor', su flamante disco, es una hora de música sin interrupciones, como si se tratase de una sesión seleccionada por un DJ. Y lo quiso estrenar bailando con sus fans en una discoteca neoyorkina. De nuevo, una extraordinaria operación de marketing: la deidad había bajado a la tierra y sudaba junto a sus emocionados seguidores.
Doce nuevos temas que hacen olvidar a Mrs. Richie como autora infantil y estudiosa de la Cábala para tener bien presente a la que hermana a generaciones en los clubes. Ahora lo vuelve a hacer, a sus 47 años, con 'Hung up' (en el que 'samplea' el 'Gimme! Gimme! Gimme! de Abba ) como primer single; 'Sorry' ; 'Forbidden love'; 'Jump', 'Push' , ,'Get Together', 'Future Lovers', 'I Love New York', 'Let It Will Be', 'How High', 'Isaac' y 'Like It Or Not'. En las tiendas españolas se despachará desde este martes mientras que en iTunes este décimo álbum de estudio de Madonna se va a vender como una sola pista.
"Yo sólo quería hacer un disco homogéneo, para una fiesta, en el coche, o donde sea, un disco en el que no tengas que saltar una balada. Sólo tienes que ponerlo y tendrás música dance sin parar, durante una hora" ha admitido la estadounidense durante la promoción. Y así seguro que se hará en grandes urbes y pequeñas localidades, en antros, templos de la noche, clubs modernitos y discotecas de extrarradio.
Producido por Stuart Price, experto en el 'reciclaje' del sonido de los 80, en estas 'confesiones' discotequeras hay tributos evidentes a los Jackson 5, Donna Summer o The Police. De su mano, Madonna los metamorfosea al tiempo que lo hace consigo misma, como en cada disco. Como se enorgullece en una de sus nuevas composiciones: "Yo soy así. Puede gustarte o no. Ámame o déjame, porque no voy a parar nunca". La incontestable reina del pop no parece dispuesta a cederle su trono a ninguna de sus imitadoras.
Escribe un comentario